
Cuesta creer que el trabajo sea un problema, pero lo es. Sí lo tienes te quita tiempo para dedicarlo a tu pareja y sí no lo tienes aún así te quita tiempo mientras lo buscas; ya, que es vital, de él depende poder satisfacer la mayoría de las necesidades en la pareja y del hogar entero.
Después de la vida y la salud, para quien o quienes sustentan un hogar, el trabajo es la tercera necesidad. Sin embargo, hasta estas dos primeras dependen mucho de las posibilidades de poder pagar o comprar lo necesario para una vida justa y sana.
Algunos románticos, dicen que lo importante en la pareja es el amor y no dejan de tener razón probablemente dos enamorados hasta lleguen a morir como Romeo y Julieta “por amor”, pero la realidad es otra cuando hablamos de hogar. Tu mundo no eres tú, la otra persona o el entorno, por el contrario el mundo es tu hogar que incluye los proyectos de vida de cada integrante, los hijos y otros elementos importantes para los cuales debes generar recursos económicos.
La comprensión de la pareja y el desempeño adecuado de los roles forman la parte interesante del asunto, cualquiera de los dos o ambos están en el deber de producir pero nunca renunciando a sus roles naturales en la pareja. La posibilidad de que uno genere recurso no lo hace superior al otro, ni supone que quien esté en la casa reemplace las funciones y obligaciones en el hogar de quien trabaja.
Si tienes un trabajo, debe garantizar no solo cubrir tus necesidades básicas, sino también la posibilidad de cubrir ya sea contratando los servicios de personas dedicadas a tal fin o dando un esfuerzo extra para que tu pareja y los otros integrantes no sientan el peso de tu actividad y hasta puedan hacer sus propias actividades y formas de generar mas recursos para el mismo grupo familiar. Recuerda el trabajo debe ser preocupación y esfuerzo de todos los miembros de un hogar pero nunca debe significar vejación, desatención por falta de tiempo y menos el motivo para la ruptura conyugal como en tantas parejas que no llegan a entender que ambos son socios en partes iguales en este negocio.
Actualmente, los medios y el entorno te convencen de que estamos en crisis y de que en tales circunstancias es más complejo encontrar un trabajo o lo que es igual, una fuente de recursos legales y bien ganados. Es aquí donde entra la frase de “Romper con los paradigmas” pues quienes se han atrevido a cambiar su forma de pensar, también han cambiado su forma de vivir. La tecnología ha sido el gran tabú, donde se especulaba que ésta le quitaría al hombre sus puestos de trabajo pero por el contrario son mayores las necesidades de recurso humano a medida que aumenta la masificación de la tecnología. Ahora es importante que incluyas en tus pensamientos y posibilidades incursionar en el mundo de la información, servicios y actividad comercial, donde la fuente, el mercado, la inversión están al alcance de un dedo y abarcan a todo el planeta, miles de millones de posibles, clientes que esperan por productos y servicios.
No necesitas dinero, tu mayor recurso es el tiempo, los grandes lo compran, te pagan por tu tiempo pero tienes la oportunidad de invertir tiempo y producir dinero. Existen dos grandes valores el tiempo y el conocimiento, por eso se dice que es mejor perder dinero y no tiempo, menos aun dejar de aprender y descubrir. El dinero se recupera el tiempo y el saber no.
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